La Administración prepara una batería de medidas para combatir este fenómeno que se ha multiplicado por tres en el último año: la adjudicación del contrato para el centro nacional de respuesta contra estos ataques, la instalación de rastreadores en ordenadores de 3.500 hogares y 500 empresas para detectar las principales amenazas, la elaboración de la primera estadística sobre este fraude y una campaña divulgativa.
Paradójicamente, según Enrique Martínez, presidente del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco), el organismo del Ministerio de Industria que vigila la seguridad en la Red, "Realizar una operación bancaria por Internet es mucho más seguro que sacar dinero en un cajero". De todas formas, expresa también su convencimiento de que para que siga siendo un sistema fiable es necesario realizar un esfuerzo mayor en seguridad. Y es que los intentos de fraude por Internet han crecido exponencialmente en los últimos tres años. El más habitual es la suplantación de la página web de la entidad bancaria para inducir a desvelar las claves de acceso a la cuenta corriente de sus clientes, aunque el número de spam como motor de ataques de fraude se ha multiplicado también por cuatro en 2006, hasta los 704 millones, según datos del Servicio Antiphishing de Telefónica Empresas.
Por eso, el Ministerio de Industria ha decidido plantar cara a este fenómeno mediante una batería de medidas. La más reciente es el arranque del Centro Nacional de Respuesta a Incidencias en Tecnologías de la Información, que dirigirá su actividad a las empresas, en particular las pymes, para prevenir y dar respuesta a incidentes relativos a la seguridad. Su objetivo será potenciar la actividad del Centro de Alerta Temprana Antivirus (CATA) de Red.es, que está operativo desde 2001, y dar soluciones a las empresas para que confíen en instrumentos como la factura electrónica.
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